El rey Juan Carlos buscó un referéndum sobre la monarquía, según documentos oficiales desclasificados

Según documentos del Departamento de EEUU, Don Juan Carlos contempló la celebración de un referéndum sobre la monarquía, con el fin de consolidar su posición como heredero de la jefatura del Estado.

Según una serie de documentos oficiales desclasificados por el Departamento de Estado de Estados Unidos, a los que accedió la agencia Europa Press, en 1975 el príncipe Juan Carlos de Borbón envió a su amigo personal Manuel Prado y Colón de Carvajal a Washington para reunirse con el entonces secretario de Estado, Henry Kissinger, para discutir sus planes para España una vez asumiera las riendas del país y buscar su asesoramiento y apoyo.

Según Europa Press, esto ocurrió días antes de que el general y jefe de Estado Francisco Franco falleciera en noviembre de 1975 y entre esos planes figuraba la celebración de un referéndum sobre la monarquía, con el fin de consolidar su posición como heredero de la jefatura del Estado.

“Prado se reunió dos días consecutivos con Kissinger, el 4 y 5 de noviembre, para contarle que Franco se estaba muriendo y que por ello Don Juan Carlos había aceptado asumir la jefatura del Estado en funciones, si bien ‘no puede tomar decisiones por sí mismo’, explicó al secretario de Estado”, dijo la agencia.

“Convocar un referéndum sobre si España debería seguir siendo gobernada por un rey”

El emisario deja claro en su conversación, según la transcripción de la misma, que el entonces Príncipe quiere el consejo tanto de Kissinger, a quien “valora mucho”, como del presidente francés, Valéry Giscard D’Estaing, algo que al secretario de Estado le parece razonable, teniendo en cuenta que el mandatario galo es “extremadamente inteligente”.

Según la transcripción, Giscard consideraba que la mayoría de la oposición española daría al nuevo rey un plazo de seis meses para organizarse pero luego podrían producirse manifestaciones multitudinarias en las calles.

El presidente francés se mostró partidario de “mantener un estrecho contacto con el Ejército” y es de la opinión de que la mejor manera para consolidar el poder del rey es “convocar un referéndum sobre si España debería seguir siendo gobernada por un rey”, explicaba el emisario.

Prado, según los documentos,dice que “Giscard siente que si se celebra en los tres primeros meses, será la mejor oportunidad para que la población dé su pleno apoyo al Rey”. El príncipe Juan Carlos quería saber la opinión de Henry Kissinger, quien le dijo a Prado que necesitaba analizarlo más detenidamente.

“Tiene que gestionar la situación con mucho cuidado por la continuada presencia de gente fuerte de Franco”

Al día siguiente Kissinger le dijo que en su opinión, si el referéndum se celebraba en un mes, “el príncipe probablemente podría ganar”. “Sería una ventaja que el Rey recibiera legitimidad formal”, dijo el secretario de Estado, según el memorando del encuentro.

“Si lo hacen bien, podría tener también la ventaja de que pareciera el inicio de un proceso democrático”, dice Kissinger según los documentos. “Tiene que gestionar la situación con mucho cuidado por la continuada presencia de gente fuerte de Franco”, dijo el secretario.

“Quiero que le asegure al Príncipe que haremos todo lo que podamos para fortalecerle”, prometió Kissinger, que aseguraba tener “la más alta consideración personal” por Juan Carlos quien, agregaba, “representa la única garantía institucional de que habrá estabilidad y progreso”.

En los documentos además Kissinger reconoce que su gran preocupación es que el príncipe se haya dejado seducir demasiado por los “liberales”. “Sé que debe dar algunos pasos para liberalizar el régimen para tener buenas relaciones con Europa, pero no puede abrir la situación hasta el punto de que todas esas fuerzas broten”, dijo.