El príncipe de Prusia amenaza con retirar los tesoros artísticos de la dinastía de los museos públicos

Jorge Federico de Prusia, bisnieto del káiser Guillermo II, es el actual jefe de la Casa de Hohenzollern.

En medio de la disputa judicial con el Estado alemán, los descendientes del último káiser amenazan con retirar préstamos de los museos públicos de Berlín y Brandeburgo.

En medio de una batalla por la restitución de bienes dinásticos cada vez más intensa, el príncipe Jorge Guillermo de Prusia ha amenazado a los gobierno de Berlín y Brandeburgo con la retirada de obras artísticas y culturales pertenecientes a la Casa de Hohenzollern que están expuestas en los museos locales.

Ya desde 2013, Jorge Federico de Prusia (43), el gobierno federal y los Estados de Berlín y Brandeburgo negocian sobre la pertenencia y el paradero de decenas de miles de valiosas obras de arte y el derecho de alojamiento gratuito en el histórico castillo de Cecilienhof, entre otras cosas.

Ahora, según reveló el diario alemán Der Spiegel, el pasado 29 de enero el historiador de arte Jürgen Aretz en nombre de la Casa de Hohenzollern, envió una cartas a la ministra de Finanzas de Brandeburgo, Katrin Lange y a la de Ciencia, Investigación y Cultura Manja Schüle.

Jorge Federico de Prusia, bisnieto del káiser Guillermo II, es el actual jefe de la Casa de Hohenzollern.

En ellas, Aretz escribe que la historia de Prusia se extiende “no solo a las fronteras de los estados actuales de Brandeburgo y Berlín” y que “no hay duda” de que los artículos prestados “también se pueden exhibir fuera de estos países en un marco adecuado”.

Más de una docena de museos, archivos y bibliotecas temen perder parte de sus propiedades, en caso de que el Estado pierda los procesos judiciales. “Las instituciones públicas de otros países ya han manifestado su voluntad de hacerlo”, aclaró Artez, quien vinculó la posible retirada a los reclamos de la casa real prusiana sobre obras de arte y propiedades dinásticas.

“En el peor de los casos desde un punto de vista federal, miles de objetos tendrían que ser entregados a la familia Hohenzollern, pero según la información es menos del 0,1 por ciento de las colecciones de los castillos y museos en cuestión”, informó Der Spiegel.

La ministra de Estado de Cultura, Monika Grütters, describió las negociaciones con la casa real como “increíblemente difíciles”: “Todo lo que se ha escuchado de los Hohenzollern en las últimas semanas y meses no ha contribuido a generar confianza, ni ha contribuido a la voluntad de un público amplio para una unión amistosa”, dijo.

Quiénes son los Hohenzollern

Guillermo II de Hohenzollern, último rey de Prusia y káiser de Alemania

Las raíces dinásticas de los Hohenzollerns se remontan al siglo XI, y la primera referencia oficial tuvo lugar en 1061. La residencia imperial de la familia estaba en la cima de una montaña en el estado de Baden-Württemberg, en el suroeste de Alemania, hoy hogar del neogótico castillo de Hohenzollern.

Después de la unificación de Alemania en un imperio en 1871, Guillermo I de Hohenzollern, entonces Rey de Prusia, fue proclamado káiser alemán. A su muerte en 1888, su hijo Federico III tomó el trono, pero solo durante 99 días antes de que él mismo muriera de cáncer de garganta. El hijo de Federico, Guillermo II, de solo 29 años, se convirtió en el siguiente emperador de Alemania y, finalmente, en el último.

El bisnieto de Guillermo II actualmente exige el derecho a residir sin pagar alquiler en la antigua residencia real de Cecilienhof y exige que cientos de obras de arte regresen a la propiedad de su familia. Las personas tienen derecho a una indemnización por los bienes tomados por las fuerzas soviéticas, pero los funcionarios argumentan que este derecho se pierde si ellos mismos apoyaron al régimen nazi.

Unos 100 años después de la abdicación del último emperador alemán, el historiador Stephan Malinowski dijo a la cadena DW que cree que “la dinastía Hohenzollern debiera dejar de querer controlar la interpretación de la Historia porque esta es una tarea de las instituciones democráticas financiadas con dineros públicos”.