Duro editorial del diario británico The Guardian sobre las “vergüenzas reales” de Isabel II


La columnista Polly Toynbee llamó a una reflexión nacional antes de convertir al “impopular príncipe Carlos” en rey: “Déjennos tiempo para cuestionarnos si Isabel II debería ser sepultada como Isabel la Última“.

Después de que causara cierto revuelo la revelación de que Isabel II de Gran Bretaña presionó a legisladores en 1970 para cambiar un proyecto de ley que permitiese al público revisar las finanzas de la familia real y así poder ocultar su patrimonio, la columnista Polly Toynbee del diario The Guardian considera que Isabel es menos “constitucional” de lo que se cree, pues son varios los Gobiernos que se “arrodillan ante ella”.

Las investigaciones de The Guardian revelan regularmente vergüenzas reales, por lo que no sorprende que sus periodistas no estén a favor”, dijo Toynbee, quien reclama una reflexión sobre el sistema monárquico que permita convertir a la reina en “Isabel la Última”.

“Los memorandos desenterrados de los Archivos Nacionales muestran cómo ejerció presión sobre la legislación de transparencia en la década de 1970 para garantizar que su patrimonio privado permaneciera en secreto. Los sucesivos gobiernos se doblaron de rodillas, mostrando cómo esas reuniones privadas semanales mantienen a los primeros ministros asombrados”, escribió Toynbee.

“No estoy segura de por qué se esfuerza tanto por mantener en secreto su dinero, todo el mundo sabe que tiene una riqueza astronómica más allá de la imaginación de sus súbditos, y unos pocos ceros más o menos no suponen ninguna diferencia para los monárquicos”, cuestionó Toynbee, columnista del periódico, considerado republicano.

La verdadera cifra de la riqueza personal de Isabel II nunca fue revelada, pues según la columnista, los documentos filtrados muestran que la reina británica tenía millones en paraísos fiscales en territorios como las islas Caimán y las Bermudas que representan los “últimos y vergonzosos vestigios de su imperio perdido”.

La autora sugiere que ni el dinero, ni el abuso de poder refleja el daño real que inflige la monarquía al Reino Unido como su propia existencia, la cual “embosca e infantiliza la imaginación pública” con los estereotipos que han formado durante años forjando una “sociedad cada vez más rígida y socialmente inmóvil”.

Un “impopular príncipe Carlos”

Toynbee concluyó que el Brexit es tan solo una señal de la falacia de la “soberanía británica” y que las nuevas generaciones muestran que son menos monárquicos que las generaciones anteriores.

Por eso cree que cuando la reina Isabel II fallezca en los próximos años, la impopularidad del príncipe heredero, Carlos, llevará a los británicos a cuestionarse si Isabel II debe ser la última reina del país.

“Los jóvenes son mucho menos monárquicos que los viejos: los escoceses solo el 57% para la reina en comparación con el 67% del Reino Unido, con el sur de Inglaterra fuera de Londres el más monárquico con un 76%”, explicó la periodista citando los resultados de una encuesta de YouGov.

Cuando la reina Isabel muera, “probablemente dentro de esta década”, dijo Toynbee, “antes de que se apresuren a sellar nuestro destino constitucional con un vivat rex instantáneo para el impopular príncipe Carlos, dejemos tiempo para que nos cuestionemos si debería ser sepultada como Isabel la Última”.