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Antigua dinastía otomana tiene nuevo heredero, un descendiente del sultán Abdulhamid II

Tras el fallecimiento de Dundar Abdulkerrim, la dinastía Osman quedó en manos de su hermano de 88 años, Harun.

Después de que heredero de la dinastía otomana, el anciano príncipe Dundar Abdulkerim Osmanoglu, falleciera en Damasco a los 88 años, su hermano menor Harun Osmanoglu se convirtió en el nuevo heredero de la antigua dinastía real turca.

Nacido en Damasco el 10 de febrero de 1932, el “sehzade” (príncipe) Harun Osmanoglu es el segundo hijo del príncipe Abdulkerum (1906-1935), nieto a su vez del 34º sultán del Imperio Otomano Abdulhamil II (1842-1918).

Harun Osmanoglu, descendiente de Abdulhamid II, es el nuevo jefe de las Dinastía Osman.

Casado con Farizet Darvich Hanım (nacida en 1947), Harun es padre de tres: el príncipe Ohran (1963), quien es ahora el segundo en la sucesión, la princesa Nurhan Osmanoglu (1973) y el príncipe Abdulhamid Kayihan (1979), quien fue el primer príncipe de la familia que nació en Estambul después del exilio que duró 50 años para los hombres de la dinastía otomana.

En enero de 2017, el fallecido príncipe Dundar se convirtió en el representante de la dinastía otomana tras la muerte, en Estados Unidos, de Osman Bavezid Osmanoglu, otro anciano miembro de la casa imperial. En tanto, Harun, que actualmente reside en Estambul con su vasta familia, se ubicó como el segundo heredero y actual jefe de la antigua dinastía imperial.

El príncipe Orhan Osmanuglu es el primero en la sucesión dinástica.

El duro exilio de la dinastía Osman

Después de un reinado de 600 años, la dinastía Osman, antiguamente conocida por el esplendor de su corte y sus multitudinarios harenes, entró en declive en el siglo XIX. El golpe final para el moribundo Imperio Otomano fue la pérdida de gran parte de su territorio en la Primera Guerra Mundial. En octubre de 1923, el imperio fue reemplazado por la moderna República Turca, fundada por Mustafa Kemal Ataturk.

Unos meses más tarde, en marzo de 1924, el nuevo gobierno antimonárquico ordenó a unos 140 miembros de la familia real que abandonaran el palacio de Dolmabahce y las otras residencias imperiales en menos de 24 horas. Cada príncipe recibió mil libras y un boleto de ida fuera de la nueva república y ante el apuro, muchos lograron llevarse solo la ropa que llevaban.

El anterior jefe de la dinastía, Dundar Osmanuglu, murió el 18 de enero de 2021.

Si bien las autoridades dijeron a los sirvientes de la casa real que mantuvieras las residencias reales siempre listas porque la familia regresaría muy pronto, el exilio duraría 30 años para las mujeres y 50 años para los hombres. La mayoría de los que regresaron lo hicieron solo después de la década de 1970 y actualmente la enorme familia imperial se encuentra dispersa por todo el mundo.

Para los príncipes, acostumbrados al esplendor de la corte, el cambio de vida fue duro y se vieron obligados a trabajar haciendo trabajos ocasionales: uno conducía un taxi, otro planchaba ropa, el más privilegiado se convirtió en bibliotecario. Muchos sobrevivieron gracias a la caridad de otros y “algunos incluso murieron de hambre en sus habitaciones de hotel. Fue una época terrible para la familia”, dijo Arzu Enver Erogan, descendiente la dinastía.