El rey borbónico Francisco II de Nápoles va camino a la beatificación


La iglesia de San Ferdinando di Palazzo, en Nápoles (Italia) celebró una una misa por el rey Francisco II de las Dos Sicilias, declarado Siervo de Dios por la Iglesia católica y que va camino hacia la beatificación. La misa fue organizada por la Fundación Il Giglio y el Movimiento Neo-Borbón, además de la Fundación Francesco II de las Dos Sicilias, que promovió la causa de beatificación del último gobernante de la dinastía Borbón que ocupó el trono de Nápoles.

El profesor Gennaro De Crescenzo, presidente del Movimiento Neo-Borbón, leyó un mensaje del príncipe don Carlos de Borbón-Dos Sicilias, descendiente de Francisco II: “Es el recuerdo de un hombre, un verdadero cristiano y un verdadero rey que abrazó el camino del exilio como un largo y cristiano Calvario durante el cual arrastró su cruz, que terminó con una muerte oscura y prematura, pero en realidad alcanzó la gloria de la muerte por su obediencia a la fe”.

El proceso de beatificación de Francisco II comenzó en diciembre pasado. El anuncio lo hizo el cardenal Crescenzio Sepe, arzobispo de Nápoles, durante la sesión pública del Tribunal Diocesano para las Causas de los Santos. “En el próximo encuentro, los obispos de Campania presentarán dos nuevos candidatos a la santidad, entre ellos hay un rey, Francisco II”, declaró el cardenal.

“La Conferencia – declaró en cambio Monseñor Antonio Salvatore Paone, del Tribunal de las Causas de los Santos – debe emitir la nulla osta para la apertura de la investigación sobre las virtudes heroicas del Siervo de Dios Francisco II de las Dos Sicilias. Inmediatamente después, la Corte iniciará la investigación, con el interrogatorio de testigos. “El de la beatificación es el primer paso hacia el proceso de santificación, que sólo puede tener lugar después de que la Iglesia averigua analice los “milagros” que han ocurrido.

La vida del rey Francisco II

Hijo de rey Fernando II de Borbón y de María Cristina de Saboya, don Francisco fue entronizado a los 23 años como último rey de las Dos Sicilias. Su reinado fue convulso, ya que tuvo que participar en la batalla de Volturno y sobre todo en el asedio de Gaeta, hechos que tuvieron lugar en 1860.

Después de la unificación de Italia y el fin del reino napolitano, Francisco II vivió de forma anónima entre Roma, París y Arco di Trento, donde murió en 1894, bajo el seudónimo de “Señor Fabiani”, dedicando el resto de su vida a la Iglesia y asistiendo a diario a la parroquia de la localidad de la actual Provincia Autónoma de Trento.

Los últimos años de su vida los pasó en Arco di Trento, siempre sobria y humilde”, escribió la Fundación Francesco II. “Nunca ninguna palabra de reproche o el resentimiento de su boca, sino siempre palabras de paz y aliento. Lejos de cualquier vanidad, nunca se dejó vencer por las ilusiones”.

“Con serenidad y humildad, como un caballero, cada mañana se fue a misa y luego se sentó en un bar para desayunar y leer los periódicos. Cada noche, entonces era rápido para ir a la Colegiata de la recitación del Santo Rosario. Sus días fueron acompañados por la oración y la caridad”, agregaron.