Egiptólogos hallaron el templo funerario de la reina Nearit, quien vivió hace 4.300 años


Arqueólogos egipcios descubrieron el diseño del templo funerario de la reina Nearit, esposa del rey Teti, en la necrópolis real de Saqqara, que data de hace más de 4.300 años. Los restos del templo se encuentran en el área ubicada junto a la pirámide de Teti, el primer rey de la Dinastía VI del Reino Antiguo, que gobernó Egipto entre 2322 y 2313 antes de Cristo.

“Este descubrimiento reescribe la Historia de Saqqara y en particular la Historia del Imperio Nuevo, surgido hace 3.000 años”, declaró el famoso egiptólogo Zahi Hawass, quien agregó que el “70% [de estos descubrimientos] quedan por explorar”.

En el complejo que alberga la tumba de la reina, la misión también encontró dentro del templo tres almacenes de adobe que se construyeron para almacenar provisiones del templo, ofrendas y herramientas. Entre los descubrimientos más importantes de la misión se encuentra la inauguración de 52 pozos funerarios, de entre 10 y 12 metros de profundidad, y en su interior se descubrieron más de 50 féretros de madera que datan del Reino Nuevo.

“Los sarcófagos de madera, que datan de la época del Imperio Nuevo (siglos XVI a XI antes de Cristo), fueron hallados en pozos funerarios”, indicó Hawass, quien precisó que en otro pozo se encontró un sarcófago de piedra. “En total descubrimos 22 pozos funerarios”, añadió el experto. Entre otros objetos, se descubrió en uno de esos pozos “un soldado junto al que yacía su hacha de guerra”, explicó Hawass citado por la cadena Deutsche Welle.

Esta es la primera vez que se encuentran ataúdes que datan de 3.000 años en la región de Saqqara, informó el Ministerio de Antigüedades de Egipto en su cuenta de Facebook. El arqueólogo Hawass consideró que se trata de un “descubrimiento inusual pues la mayoría de las piezas encontradas datan del Imperio Nuevo. En Saqqara, se suelen (encontrar piezas) del año 500 a.C”.

Estos ataúdes son antropoides y están decorados con muchas escenas que representan dioses que fueron adorados durante este período, además de varios extractos del Libro de los Muertos que ayudan al difunto a atravesar el viaje del otro mundo. El descubrimiento confirmó que el área de Saqqara no se usó para entierros solo durante el Período Tardío, sino también durante el Reino Nuevo.

La misión descubrió un lujoso santuario de adobe que se remonta al Reino Nuevo, alcanza una profundidad de 24 metros por debajo del nivel del suelo sin llegar todavía a la cámara funeraria. El patio abierto del pozo fue pavimentado con losas de piedra caliza bien pulidas y brillantes, y el trabajo aún está en progreso, y Hawass cree que este pozo no fue saqueado por ladrones, y será completamente descubierto.

Dentro de los pozos, la misión descubrió gran cantidad de artefactos arqueológicos y una gran cantidad de estatuas que representan a deidades como el dios Osiris y Ptah-Soker-Osiris, además la misión encontró un papiro, cuya longitud alcanzó los cuatro metros y un metro en de ancho, que representa el Capítulo 17 del Libro de los Muertos, y el nombre de su propietario está registrado en él (Pw-Kha-Ef). El mismo nombre se encontró en cuatro estatuillas ushabti y en un ataúd de madera antropoide. Se han encontrado muchas hermosas estatuillas ushabti hechas de madera, piedra y loza que datan del Imperio Nuevo.

La misión también encontró muchas máscaras funerarias de madera, así como un santuario dedicado al dios Anubis (Guardián del cementerio) y estatuas de Anubis, así como muchos juegos que los difuntos tenían para entretenerse en el otro mundo. Se encontraron además artefactos que representan aves como los gansos, así como un magnífico hacha de bronce, lo que indica que su dueño fue uno de los líderes del ejército durante el Reino Nuevo.

En uno de los pozos excavados se encontró una maravillosa estela de piedra caliza bien conservada, que pertenece a un hombre llamado Kha-Ptah y su esposa Mwt-em-wia, informó Europa Press. La parte superior de las estelas representa al difunto y su esposa en un gesto de adoración frente al dios Osiris, mientras que la parte inferior representa al difunto sentado detrás de él con su esposa sentada en una silla.

Debajo de la silla de la esposa hay una de sus hijas sentada sobre sus piernas y oliendo la flor de loto. Sobre su cabeza está el frasco de ungüento. Delante del hombre y su esposa se ven a seis de sus hijas e hijos, que fueron representados en dos registros, el superior para las hijas sentadas oliendo las flores de loto y sobre sus cabezas están los frascos de ungüento, y el inferior para los hijos de pie.

A los egiptólos les llama la atención que una de sus hijas lleva el nombre de Nefertari, el nombre de la amada esposa del rey Ramsés II, quien le construyó una maravillosa tumba en el Valle de las Reinas, así como un templo en Abu Simbel. Además de eso, uno de sus hijos se llamaba Kha-em-waset, el nombre de uno de los hijos del rey Ramsés II.