El dilema del rey Juan Carlos: ¿qué título ostentan los monarcas que abdican?

Tres monarcas que abdicaron y conservaron sus títulos: Alberto de Bélgica, Beatriz de Holanda y Juan de Luxemburgo. (2000)

El gobierno español defiende el título del exmonarca pese a las acusaciones de corrupción y pone como ejemplo a otros reyes y reinas que abdicaron.

España está en medio de una histórica tormenta de nieve que no aplaca las divisiones en torno a la monarquía: una inmensa mayoría de políticos, gran parte de ellos integrante de la coalición gobernante, aboga por retirar a Juan Carlos de Borbón su título de rey emérito después de haberse visto envuelto en sospechas de corrupción.

El gobierno español, dirigido por Pedro Sánchez, defiende el título del exmonarca y pone como ejemplo a otros reyes y reinas que abdicaron. La última reacción oficial fue a la consulta de un senador valenciano que interrogó al gobierno sobre si modificará el decreto que nombra a Juan Carlos I como rey emérito con carácter honorífico después de su abdicación, algo a lo que Sánchez respondió que lo mantendrá de por vida.

¿Qué títulos ostentan los exsoberanos en las otras monarquías?

ESPAÑA: El abuelo del ahora ex rey Juan Carlos, Alfonso XIII, renunció a la jefatura de la Casa Real en el exilio en favor de su hijo Juan el 15 de enero de 1941. Un mes después, el 28 de febrero, murió en Roma. Durante los últimos 10 años de su vida, Alfonso XIII no tuvo rango oficial, pero conservó su título de rey.

Su hijo, don Juan de Borbón, nunca llegó a reinar y fue se hizo conocer oficialmente como el Conde de Barcelona, uno de los títulos correspondientes a los reyes de España. En 1977 don Juan renunció a sus derechos dinásticos en favor de su hijo Juan Carlos. Al morir en 1993, el conde de Barcelona fue sepultado con el nombre “Juan III” en el Panteón de Reyes.

Alberto de Bélgica

BÉLGICA: Leopoldo III llegó al poder en 1934, luego de que su padre Alberto I muriese tras una caída accidental en las Ardenas y abdicó en 1951 a los 49 años a favor de su hijo Balduino. La fuerte oposición sobre todo de los socialistas y liberales contra su regreso del exilio en Suiza en 1950 lo llevó a dar ese paso, a pesar del referéndum a su favor.

Aunque se alejó de la vida oficial debido a su deteriorada imagen, Leopoldo III conservó los títulos de rey y majestad hasta su muerte en 1983. Alberto II, hijo de Leopoldo, abdicó al trono en julio de 2013 tras 20 años de reinado, y le sucedió su primogénito, Felipe. Desde entonces, el exmonarca es conocido oficialmente como ‘su majestad el rey Alberto II de Bélgica’.

Juan de Luxemburgo

LUXEMBURGO: El gran duque Juan abdicó a los 79 años en el año 2000, tras 35 años al frente de la jefatura de Estado. Su hijo, Enrique, asumió el trono en su lugar, pero su padre conservó el título y la dignidad de Gran Duque. Casado con una hermana del rey de Bélgica, el gran duque Juan había relevado en el cargo a su madre, Carlota, que se retiró tras 45 años en el poder y también conservó el título de Gran Duquesa hasta su muerte.

Guillermina de Holanda

HOLANDA: En 1948, la reina Guillermina abdicó tras un reinado de 50 años y decidió ser conocida con su título de nacimiento: Princesa de los Países Bajos pese a la insistencia para que fuera conocida como Reina Madre. Su hija, la reina Juliana, siguió su ejemplo en 1980, cuando al abdicar al trono adoptó el título de Princesa.

En abril 2013 la reina Beatriz abdicó tras 33 años en el trono y dejó su lugar a su hijo Guillermo Alejandro. Beatriz dejó su título de ‘su majestad la reina’ para ser conocida oficialmente como ‘su alteza real la princesa Beatriz de los Países Bajos’.

Akihito de Japón

JAPÓN: en abril de 2019, el Imperio del Sol Naciente presenció la primera abdicación imperial en más de 200 años, cuando el emperador Akihito dejó el trono a su hijo, Naruhito.

El gobierno debió debatir arduamente sobre cómo afrontar la nueva posición del emperador que dejó el trono, debido a que no había precedentes al respecto más allá de las historias de los soberanos que dejaron el trono para ser ‘emperadores monjes’.

Meses antes de la abdicación, finalmente se decidió que Akihito pasaría a ser conocido como Jōkō o ‘Emperador Emérito’ en español. Su esposa, Michiko, es reconocida oficialmente como la Jōkōgō o ‘Emperatriz Emérita’.