Inglaterra

Las campanas de Westminster no celebrarán el cumpleaños de Andrés de Inglaterra

La pandemia obligó a cancelar todas las campanas de las iglesias inglesas, lo que evitó a la familia real debatir sobre si hay que rendir honores al príncipe, asediado por el caso de pedofilia de su amigo Jeffrey Epstein.

La pandemia obligó a cancelar todas las campanas de las iglesias inglesas, lo que evitó a la familia real debatir sobre si hay que rendir honores al príncipe, asediado por el caso de pedofilia de su amigo Jeffrey Epstein.

Las campanas no sonarán en la Abadía de Westminster el 19 de febrero para conmemorar el cumpleaños número 61 del segundo hijo de la reina Isabel, el príncipe Andrés, debido a las restricciones del coronavirus, informó Newsweek, citando fuentes familiarizadas con el asunto.

No sonará ninguna campana al menos hasta marzo e incluso entonces habría muchas dudas, reveló una fuente de la Abadía, un templo del siglo X en el centro de Londres tradicionalmente relacionado con coronaciones, funerales y bodas de la familia real.

El resonante silencio será particularmente notable este año, ya que en febrero de 2020 las campanas sí sonaron para celebrar el cumpleaños 60 del príncipe. Sólo tres meses antes, el duque de York se retiró de sus deberes reales oficiales después de hablar públicamente con Emily Maitlis de la BBC sobre su amistad con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.

Durante la entrevista, el príncipe defendió su relación con Epstein (quien se suicidó en la cárcel en agosto de 2019) y trató de librarse de las acusaciones de haber tenido relaciones sexuales con Virginia Roberts Giuffre en al menos tres ocasiones mientras ella aún era menor de edad. La opinión pública británica no encontró sus excusas suficientemente convincentes.

La celebración con campanadas del cumpleaños 60 de Andrés generó una ola de discusiones sobre que si ese honor solo debería emplearse para celebrar los cumpleaños de la reina Isabel II, su esposo el príncipe Felipe, el príncipe Carlos, el príncipe Guillermo y el príncipe Jorge.

“Aunque la reina es la gobernadora suprema de la iglesia anglicana, no puede decirles a las iglesias qué hacer por sí misma. La excepción es la Abadía de Westminster, que está directamente bajo su responsabilidad”, explicó el biógrafo real Nigel Cawthorne. Él cree que sería “una gran señal de disgusto” si la reina no hubiera permitido que las sonaran en honor a su segundo hijo este año.

Sin embargo, la pandemia de coronavirus intervino esta vez. Con un número récord de 60.916 casos diarios de Covid-19 registrados en el Reino Unido el martes 5 de enero tras el descubrimiento de una nueva cepa de coronavirus más transmisible, el país entró en un tercer confinamiento nacional, prohibiendo efectivamente las salidas al aire libre y los eventos públicos.

“Siguiendo las últimas pautas de la Iglesia de Inglaterra y el Consejo Central de Campanilleros de la Iglesia, el toque de la Abadía por parte de nuestros campaneros voluntarios está actualmente suspendido durante el brote de coronavirus”, indica el sitio web de la Abadía de Westminster.

Como se espera que las medidas sanitarias se extiendan hasta febrero, la familia real no se enfrentará a la difícil decisión de homenajear al príncipe caído en desgracia. Sin embargo, no está claro si hubiera sido así si no fuera por la pandemia, ya que han surgido informes de que el príncipe estaba planeando un regreso a las funciones públicas en algún momento en el futuro y que mantenía reuniones con la reina y funcionarios reales.