La familia real de Tonga, separada por la pandemia, espera reencontrarse en 2021

El rey Tupou VI y su esposa, la reina Nana'sipau, el día de su coronación.

La reina tuvo que quedarse en el extranjero con motivo del cierre de fronteras de marzo, mientras el rey pasó las fiestas de fin de año en completa soledad.

El rey de Tonga, Tupou VI, pasó las fiestas de Navidad y Año Nuevo en completa soledad debido a que el resto de la familia real se encuentra en el extranjero con motivo de la pandemia. El monarca, de 61 años, celebró la llegada del año 2021 asistiendo en solitario al tradicional servicio religioso de la Iglesia Wesleyana Libre en la Iglesia Centenario, sin la compañía habitual de su esposa.

Según informó el diario local Matangi Tonga, el rey Tupou VI, sexto monarca del reino insular, pasó las fiestas de Navidad y Año Nuevo en completa soledad en la residencia real de Liukava. Con motivo de la crisis sanitaria, la recepción de Año Nuevo normalmente organizada por los monarcas cada 1 de enero en el Palacio Real de Nuku’Alofa fue cancelada este año.

La reina reina Nanasipau’u, que salió de Tonga a principios de este 2020, se encuentra en Nueva Zelanda debido al cierre de la frontera provocado por la pandemia de Covid en marzo. La corte real dijo que se espera que la reina y el príncipe Ata regresaran a Tonga desde Auckland en el primer vuelo de repatriación planeado para enero de 2021.

También viven en el extranjero los dos hijos mayores de los monarcas, el príncipe heredero Tupouto’a ‘Ulukalala (y su familia) y su única hija, la princesa Angelika Latufuipeka, que vive en Canberra como Alta Comisionada de Tonga en Australia. Perteneciente a una dinastía de más de 200 años de antigüedad, Tupou VI sucedió a su hermano Tupou V en 2015.

El Reino de Tonga es uno de los 13 países del mundo que no han reportado casos de coronavirus, , pero la pérdida del turismo internacional tuvo un efecto doloroso en la economía. Esta monarquía, formada por la unión de más de 177 islas y que cuenta con una población de unos 100.000 habitantes, solo ha permitido llegadas directas de países de bajo riesgo como Fiji, Nueva Zelanda y las islas del Pacífico libres de Covid-19.