Los carruajes perdidos de la antigua familia real griega reunidos en el palacio Tatoi


Los carruajes históricos que la familia real de Grecia utilizó desde 1860 y durante los siguientes cien años, entre ellos el que utilizaron en su boda Juan Carlos y Sofía de España, fueron trasportados finalmente al palacio de Tatoi, en las afueras de Atenas, donde serán exhibidos permanentemente.

Los carruajes que utilizaron los sucesivos seis reyes de Grecia y sus familias fueron colocaron en una nueva área de almacenamiento con modernas condiciones de almacenamiento, de seguridad, de conservación y protección, informó el ministerio de Cultura del gobierno griego.

El contenido del edificio fue evaluado por la Dirección de Patrimonio Cultural Moderno, y la mayoría de los objetos fueron empaquetados y transportados de manera segura a un nuevo espacio de almacenamiento dentro de la finca, mientras que se retiraron los artículos inútiles y dañados.

Los carruajes reales fueron hallados este año en los los antiguos establos del palacio de Tatoi, también llamados Establos de Jorge I, que fueron cerrados por la junta de coroneles que a la monarquía griega en 1967, tras depositar dentro varias de las propiedades de la destronada familia real.

Se trata de 12 carruajes, entre los cuales destacan el carruaje cerrado comprado en los primeros años del reinado del rey Jorge I, primer monarca de la dinastía, y utilizado por última en la boda de la princesa Sofía, hija de Pablo I, con el futuro rey de España Juan Carlos de Borbón (1962).

Según el diario ateniense Ekathimerini, el carruaje fue “comprado por el rey Jorge I alrededor de 1871, mientras que originalmente pertenecía al príncipe Enrique, conde de Chambord”. “El carruaje fue modificado pintando los escudos de la dinastía griega sobre los franceses”, se informó.

Entre los carruajes reales de más alto valor patrimonial también figura el carruaje abierto tipo landau utilizado en la boda del último rey de los Helenos, Constantino II, con Ana María de Dinamarca. También se incluyen un cupé de oro, 3 Berlín, 2 Phaethon abiertos, uno de caza y 3 carros.

Antes de ser cuidadosamente depositados en Tatoi, todos los carruajes fueron sometidos a “operaciones de rescate de emergencia” por parte del ministerio de Cultura, que se encargó de los problemas mecánicos, de pintura y de tapicería.

Por otra parte, en el edificio del Palacio Tatoi, abandonado durante décadas, se finalizaron las obras de impermeabilización del techo y revestimiento de protección de los suelos de madera. También se completó la tala de árboles peligrosos en los alrededores de la residencia y planea la sustitución de la antigua reja del edificio del edificio por una obra similar, para que el palacio no pierda su aspecto original.

El proyecto del gobierno griego es invertir alrededor de 1,4 millones de euros en la restauración integral del palacio, que incluiría la refacción de tuberías de agua, alcantarillado, distribución de energía, telecomunicaciones, sistemas de vigilancia y control, así como vallado y paisajismo de edificios, señalización, estacionamientos y sistema de recolección y disposición de residuos.