Un príncipe rumano acusado de corrupción es buscado por la policía


Paul de Rumania siempre ha sido una figura controvertida. Nacido en 1948 en París, ha estado involucrado en varios casos de corrupción en los últimos años.

Paul-Phillipe al Romaniei, también conocido como el príncipe Paul, nieto del rey Carol II de Rumania, se convirtió en una persona buscada mientras la policía intenta llevarlo a la cárcel, donde tiene que cumplir una condena de 40 meses en un caso de corrupción.

El Tribunal Superior de Rumanía anunció el 17 de diciembre las sentencias finales en el caso de corrupción “Royal Farm”, incluida una sentencia final de 40 meses de prisión para el príncipe Paul. El jueves por la noche, la policía fue a su residencia en Rumania para detenerlo, pero no pudo encontrarlo, y su esposa dijo a los investigadores que estaba en Portugal.

El caso en el que el príncipe Paul fue condenado está relacionado con la restitución ilegal de una gran parcela de tierra en el norte de Bucarest (28 hectáreas), parte de la antigua Royal Farm, y 47 hectáreas de bosque en Snagov, que tuvo lugar en 2007 y 2008. El príncipe Paul ya había vendido los derechos de las dos parcelas de tierra al magnate israelí de los diamantes Beny Steinmetz y sus asociados en 2006.

Los fiscales argumentaron que el príncipe Paul no tenía derecho a reclamar esos activos en primer lugar, ya que fue reconocido oficialmente como heredero legal del rey Carol II a principios de 2012. “El daño en el caso asciende a más de 145 millones de euros, más de 135 millones de euros que representan el valor de las tierras de la antigua Royal Farm ubicada en Baneasa cerca de Bucarest y casi 10 millones de euros que representan otra parcela de tierra, el bosque Fundu Sacului. en Snagov también cerca de Bucarest”, informó la prensa rumana.

Quién es Paul de Rumania

Paul-Phillipe es hijo de Mircea Carol Lambrino, el hijo mayor del rey Carol II de Rumania (1930-1940) y de su primera esposa, Zizi Lambrino, quien no fue reconocida oficialemente. El rey Fernando forzó la anulación del matrimonio de sus padres en enero de 1919 en la Corte Suprema de Rumanía y Carol nació fuera del período de 300 días permitido para permitir la legitimidad, el 8 de enero de 1920. Como resultado, ni él ni su su hijo, Paul-Philippe, nacido en 1948, fueron reconocidos como miembros de la Familia Real de Rumania.

En 1955, un tribunal de Lisboa dictaminó que Mircea Carol Lambrino era el hijo legítimo del rey Carol II (por lo tanto, el hermano mayor del último rey rumano, Miguel I), pero esta decisión no fue reconocida por los tribunales rumanos durante muchos años. Carol Mircea murió en enero de 2006 en Londres y jamás fue aceptado como un miembro de la familia real por el rey Miguel I.

Después de años de demandas, en enero de 2012, el Tribunal Superior de Rumanía reconoció oficialmente a Paul como heredero del rey Carol II, basándose en el fallo de Lisboa, lo que le permitió reclamar parte de la fortuna de la familia real. En enero de 2010, el príncipe Paul y su esposa Lia tuvieron su primer hijo al que llamaron Carol Ferdinand al Romaniei. El ex presidente Traian Basescu fue el padrino del niño.