Qué tiene que suceder en Reino Unido para que el príncipe Carlos sea Regente


Mientras Isabel II está a punto de cumplir 95 años y varios expertos se preguntan si será el momento de un paso al costado. ¿Qué dicen las leyes?

A sus 94 años, Isabel II se convirtió en la monarca británica más longeva de la historia mientras crecen los rumores de un eventual período de Regencia en el cual el príncipe de Gales se encargaría de los asuntos de Estado. Su hijo, el príncipe Carlos, que cumplió 72 años en noviembre, ya se convirtió en el heredero de mayor edad en la historia de la familia real. Entonces, ¿es posible que la monarca decida ceder todas sus funciones a su hijo mayor sin abdicar?

Algunos analistas creen que existe la posibilidad de que la reina pueda cederle el trono en el futuro próximo, y muchos apuntan al 2021 como un año clave, cuando Isabel II cumpla 95 años. Pero el experto Richard Fitzwilliams declaró que, pese a los rumores que “han circulado durante años”, “vale la pena recordar que en 1947, la reina juró servir al país toda su vida”. “Es una persona profundamente religiosa y realmente estaba decidida a hacerlo”, subrayó.

Isabel II no puede nombrar a Carlos como Regente

Al mismo tiempo, Fitzwilliam admitió la posibilidad de que una enfermedad o incapacidad de Isabel II “alteren las cosas”. Isabel II, sin embargo, no tendría el poder de nombrar Regente al príncipe de Gales.

Las preestablecidas Leyes de Regencia dictan las reglas a seguir para quitar al monarca incapaz sus obligaciones estatales (tener acceso a documentos ministeriales, promulgar leyes, mantener audiencia con el primer ministro, disolver el Parlamento, llamar a elecciones, etc) y cederlas al miembro mayor del Consejo de Estado.

La última versión de las leyes se redactó en 1937. La Ley de Regencia de ese año se dictó para establecer planes para una regencia en caso de que la entonces princesa Isabel heredara la corona de su padre, Jorge VI, cuando aún era menor de edad.

De acuerdo con esto, si el monarca es menor de 18 años al momento de suceder al trono, se establece automáticamente una regencia y, hasta que el monarca cumpla los 18 años, el siguiente adulto en la línea sucesoria desempeña las funciones reales en nombre y en representación del monarca.

Qué dice la ley

Una enmienda de la Ley de 1937 estipula que el príncipe Felipe, el Lord Canciller, el Presidente de la Cámara de los Comunes, el presidente del Tribunal Supremo y el Master Of The Rolls tendrían que declarar probada la evidencia proporcionada “que el Soberano está por alguna causa definida no disponible para el desempeño de aquellos funciones”.

Esta declaración de incapacidad debe ser firmada por tres o más de este grupo, declarada oficialmente al Consejo Privado y comunicada a los gobiernos de la Commonwealth.

De acuerdo con esto, mientras el príncipe de Gales asumiría los roles que normalmente desempeña la soberana, el duque de Edimburgo -ahora de 99 años- se convertiría en el tutor de la reina. Sin embargo, si el duque de Edimburgo falleciera antes que su esposa o no pudiera cumplir con los deberes de tutor legal, la tutela del soberano recaería en el regente en ejercicio.

En tal caso, el nuevo regente solicitaría la ayuda de Dios en su juramento: “Juro que seré fiel y tener verdadera lealtad a [nombre del Soberano], sus herederos y sucesores según la ley (…) Juro que ejecutaré fiel y fielmente el cargo de Regente, que gobernaré de acuerdo con la ley y que, en todas las cosas, con todo mi poder y capacidad, consultaré y mantendré la seguridad, el honor y la dignidad de [nombre del Soberano] y el bienestar de su pueblo”.

La última vez que hubo un Príncipe Regente en el trono británico fue a principios del siglo XIX. Para 1811, la enfermedad mental de Jorge III (1760-1820) se había vuelto tan grave que ya no podía desempeñar su papel en el gobierno y el 5 de febrero de ese año su hijo mayor, Jorge, príncipe de Gales, fue nombrado regente y ejerció como tal hasta la muerte de su padre, en 1820. Fue entonces cuando fue coronado como el rey, Jorge IV.

“Ya hay una transición”

Como regente, el príncipe Carlos asumiría la mayoría de los deberes de Estado que actualmente desempeña la reina Isabel II, pero no sería coronado rey hasta el fallecimiento de su madre.

Anteriormente, el periodista y escritor Robert Jobson, que se especializa en la vida de la familia real británica, confesó en una entrevista con la cadena Sky News que la monarca ya “no puede continuar [trabajando] al mismo ritmo”, de modo que Carlos se ha visto obligado a hacer “mucho trabajo pesado” para su progenitora.

El experto sugirió que el príncipe tiene una buena oportunidad de convertirse en el príncipe regente de Isabel II si esta quiere apartarse de la política para “disfrutar de su jubilación”, al igual que lo hizo su esposo, el príncipe Felipe, en 2017 a sus 96 años.

“Creo que ya hay una transición”, subrayó Jobson, quien agregó que aunque todavía no se sabe si sería una especie de regencia, es obvio que “el príncipe de Gales continuará haciendo cada vez más y más cosas”.

Si bien la posibilidad de una abdicación de la reina ha sido descartadas en el pasado, y una prueba de esto es la organización del Jubileo de Platino en 2022, el príncipe Carlos ha asumido cada vez más deberes adicionales.

El biógrafo real Phil Dampier dijo a principios de este año: “Ya está empezando a hacer eso, estando en la inauguración estatal en el Parlamento y en la conferencia de la Commonwealth”. “Está empezando a hacerse cargo de muchas de sus funciones y hacer las investiduras”, agregó.

También se cree que el Príncipe Carlos se ha estado reuniendo con la reina para discutir asuntos de Estado, y se dice que el Príncipe de Gales también está incluido en una lista de distribución de documentos oficiales que la Isabel II recibe regularmente desde los ministerios.