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Nepal: el príncipe Hridayendra alienta las esperanzas de quienes piden restaurar la monarquía

Aunque muchos creen que las protestas a favor de la monarquía como un sueño poco realista, los partidos políticos están comenzando a sentir la presión.

Aunque muchos creen que las protestas a favor de la monarquía son un sueño poco realista, los partidos políticos están comenzando a sentir la presión.

El joven príncipe Hridayendra Shah es visto como la única esperanza para Nepal entre quienes buscan la restauración de la monarquía. Su nombre es mencionado por los líderes de las protestas que se suceden constantemente en Katmandú y otras ciudades del país del Himalaya, que reclaman un cambio político hacia una monarquía parlamentaria. Sin embargo, el ex rey Gyanendra y su hijo, el expríncipe heredero Paras Shah, gozan de una gran impopularidad, por lo que el adolescente de 18 años comenzó a ser visto con otros ojos.

Bir Gorkhali, un multitudinario grupo informal de jóvenes formado hace dos años que se unió a las protestas de las últimas semanas, está seguro que el país pronto será un reino hindú, con un monarca de la Dinastía Shah en el trono “El objetivo de este grupo es salvar al país de ser vulnerable, débil y dividido. Y para eso necesitamos la monarquía, y los nepalíes han entendido bien este hecho”, dijo Saurav Bhandari, un individuo clave del grupo. “El escenario será muy diferente en dos meses”.

Bir Gorkhali “es un equipo de jóvenes como nosotros que piensan honestamente que la monarquía debería regresar para que el país vuelva al camino correcto. Ni siquiera hemos conocido al Rey Gyanendra ni hemos buscado su consejo. Estamos haciendo todo esto por nuestra cuenta, el rey podría haber notado nuestras actividades, pero eso es otra cosa”, dijo Bhandari, quien ayudó a organizar en pocos meses masivas protestas en ciudades como, Biratnagar, Dhangadi, Chitwan, Bhairahawa y Katmandú, con lemas como Raja aau desh bachau‘ (Rey, ven y salva el país)

Bhandari insinuó en una entrevista que el príncipe Hridayendra Shah es importante para el movimiento pro monárquico, cuya enorme participación de los jóvenes sorprende a los políticos gobernantes. El nieto del ex rey Gyanendra es el hijo mayor del príncipe Paras Shah y la princesa Himani Shah. Sin embargo, Bhandari dijo que todos esperan que “en el momento apropiado” el ex monarca haga una declaración pública, lo que cambiará drásticamente el panorama político actual.

“No hay esperanza de Paras Shah, y nunca la hubo”, dijo Bhandari, recordando que el antiguo príncipe heredero se ganó el odio popular por su vida desenfrenada en el mundo nocturno y que fue acusado de haber matado a un hombre con su auto.

“Pero tenemos a Hridayendra. Pondremos todos nuestros esfuerzos para llevar esta lucha hasta el final, y creemos que el cambio es posible”, agregó el activista, quien asegura que las personas que salen a las calles a favor de la monarquía lo hacen voluntariamente ya que “todos en este país están frustrados por los políticos corruptos y el sistema”.

La entronización de Gyanendra en junio de 2001 tras las muertes de su hermano, el rey Birendra, y de su sobrino, Dipendra, en una extraña matanza palaciega causada por el segundo inauguró en el país asiático una etapa de retrocesos democráticos al ritmo de las irrupciones autoritarias de su impopular monarca.

En abril de 2006 el rey intentó aplastar el levantamiento popular contra la dictadura implantada en febrero de 2005, cuando disolvió el Parlamento, restringió las libertades y asumió plenos poderes entre acusaciones a los partidos políticos que integraban el Gobierno de incompetencia en la lucha contra la rebelión armada de los maoístas. Dos años más tarde, tras un convulso período de protestas que dejaron decenas de muertos, Gyanendra perdió el trono.