Martha Luisa de Noruega y el sexismo en la realeza: “Yo fui un problema cuando nací”


La hija mayor de los reyes habló sobre discriminación sexual en una entrevista y reveló que se le dio la opción de ser reina en lugar de su hermano, pero no aceptó la oferta.

La princesa noruega Martha Luisa, la hija mayor del rey Harald y la reina Sonia, reconoció que su nacimiento significó un “problema” dinástico, al hablar por primera vez sobre la discriminación sexual, y reveló que estuvo a punto de convertirse en la heredera del trono cuando era una adolescente.

En el momento del nacimiento de la princesa, en 1971, solo los varones podían heredar el trono noruega, lo que, según Martha Luisa, la convirtió en un problema desde el momento en que nació. Lo primero que pasó cuando nací fue básicamente ‘¡Dios mío, es una niña! ¿Qué hacemos?’ Básicamente, era un problema cuando nací, del que no estaba enterada”, dijo.

Mi madre y mi padre siempre quisieron una niña, así que nunca sentí que me debilitara por ser una mujer”, dijo Martha Luisa, quien agregó en declaraciones a Insider que se sintió aliviada cuando descubrió que su hermano menor, el príncipe Haakon, sería el heredero del trono y se convertiría en monarca en lugar de ella.

Sin embargo, cuando Martha Luisa era una adolescente, hubo discusiones sobre si la casa real debería cambiar sus reglas sobre la línea de sucesión e incluso se le preguntó a la joven princesa si quería ser reina, algo que nunca antes había considerado.

“Estaba totalmente feliz de crecer, no estaba celosa en absoluto”, dijo la princesa. “Pero cuando tenía 15 años, la Primera Ministra en ese momento era una mujer, y de repente se le ocurrió la idea de que esto estaba mal. Recuerdo que vino a casa con nosotros, con el abuelo [el rey Olav V], y discutieron sobre si deberíamos cambiar todo el sistema y yo debería ser reina”. “Dijeron: ‘¿Qué quieres, Martha?’ Y yo dije ‘Tengo 15 años, no sé sobre estas cosas’”, agregó.

Martha Luisa no sintió que podría tomar una decisión tan importante sobre su futuro a esa edad, por lo que finalmente se decidió que su hermano mantuviera su lugar en la línea del trono por ser el varón. “Para mí, fue como, ‘uf’ [alivio]. Es mucha presión, y realmente es una vida que debes elegir y estar comprometido al 100%. Estoy muy feliz de que mi hermano sea el siguiente en la sucesión y esté haciendo un trabajo increíble. Está concentrado en todas las cosas correctas”, dijo Martha Luisa.

La princesa se ha labrado una vida sin obligaciones reales desde 2002, cuando denunció su título de “Alteza Real” para trabajar como una ciudadana privada. Con su novio, Durek Verrett, la hija del rey Harald se embarcó en una gira de espiritualidad el año pasado, titulada “La princesa y el chamán”. Ella también tiene su propio documental de televisión en proceso, aunque la producción está actualmente detenida debido a la pandemia.

Un largo camino hacia la igualdad de género

Noruega finalmente cambió sus reglas en torno a la línea de sucesión para que los nacidos después de 1990 sucedan al trono independientemente del género. El país es considerado pionero en llevar la igualdad a las reglas sucesorias al trono, ya que cambió su ley 23 años antes que el Reino Unido, que cambió las reglas en su propia línea de sucesión antes del nacimiento del príncipe Jorge de Cambridge en 2013.

No obstante, incluso Martha Luisa sabe que las reinas no son inmunes a la desigualdad de género dentro de una casa real, y recordó que su madre, la reina Sonia, enfrentó el sexismo desde el interior del palacio real cuando comenzó su relación con el entonces príncipe heredero Harald en los años 60. “Tenemos un largo camino por recorrer para lograr la igualdad de derechos para las mujeres. He visto a mi madre luchar, porque cuando llegó al palacio tuvieron que esperar nueve años para casarse porque ella no era aristocracia ni tenía ningún origen real”, recordó Martha Luisa.

La princesa agregó que cuando llegó su madre, el palacio era “una organización impulsada por militares donde las mujeres habían estado fuera durante muchos años” (de hecho, la última reina, Maud, había muerto tres décadas antes). Según Martha Luisa, a su madre no se le permitió tener su propia oficina, y los funcionarios del palacio cuestionaron su solicitud de tener su propio personal. “Ni siquiera la aceptaron en el edificio”, dijo Martha Luisa.

Sonja fue nombrada reina consorte de Noruega después de que el padre de Martha Luisa se convirtiera en rey en 1991. Desde entonces, la reina ha estado luchando por la igualdad en el palacio y según Martha Luisa, al menos el 50% del personal del palacio son ahora mujeres “gracias a mi madre”.

Verla luchar por la igualdad, y cómo se las arregló con pequeñas victorias allí, pequeñas pérdidas aquí, y mi padre apoyándola, viéndola persistir durante tanto tiempo que al final valió la pena, aprendí mucho de ella”, dijo la princesa. “Y creo que todo esto, el hecho de que yo fuera un problema cuando nací, también despertó en mí un entendimiento sobre cómo funciona este mundo”.

“Es esta cosa subconsciente dentro de nosotros: todavía esperamos que el director ejecutivo sea un hombre, o que el médico o cirujano sea un hombre y no una mujer”, agregó en la entrevista. “Hemos tratado de ser iguales durante mucho tiempo y las mujeres han sido sobrecompensadas para estar en el mundo de los hombres. Y creo que ahora está regresando, donde las mujeres pueden ser mujeres y es respetado”.