Muerte del príncipe sudafricano: el hijo del rey zulú habría sido envenenado por ladrones


Se espera que cinco sospechosos detenidos enfrenten cargos por asesinato y robo de Lethukuthula Zulu.

Cinco sospechosos comparecerán ante el Tribunal de Magistrados de Randburg (Sudáfrica) por la muerte del príncipe Lethukuthula Zulu, hijo primogénito del rey zulú Goodwill Zwelithini.

El príncipe Lethukuthula Zulu, de 50 años, fue encontrado muerto por guardias de seguridad en su casa del barrio de Northworld de Johannesburgo a principios de noviembre. La policía de Pretoria arrestó a cuatro mujeres y hombres el viernes por su presunta participación en el asesinato.

El caso pasó de una indagatoria a una investigación por asesinato. La policía de Pretoria dijo que la evidencia crítica obtenida por expertos forenses vinculaba a los sospechosos con la escena del crimen. Durante su arresto, uno de los sospechosos poseía varias sustancias.

Las autoridades dijeron que realizarían pruebas para determinar si el príncipe y su socio comercial fueron drogados antes de que les robaran dinero y otros artículos. “La investigación también podría ayudar a establecer si los sospechosos podrían haber cometido delitos similares anteriores en los que las víctimas fueron drogadas y robadas”, dijo el portavoz de la policía, brigadier Mathapelo Peters, en un comunicado el domingo.

El dilema sucesorio

La prensa sudafricana ha discutido estos días la cuestión de la sucesión de la monarquía zulú, que no tiene poderes políticos constitucionales pero sí una gran influencia e importancia para el pueblo zulú. Esto se debe a que el príncipe asesinado era el primer hijo del rey Goodwill Zwelethini.

El príncipe Mangosuthu Buthelezi, primer ministro tradicional zulú, dijo al diario City Press que “sería insensible e imprudente” especular sobre la sucesión al trono, pero aclaró que “aunque es cierto que el príncipe Lethukuthula era el hijo mayor del rey, el monarca está casado con seis reinas” y aclaró que “es prerrogativa del rey decidir quién será su sucesor”.

“La muerte del príncipe es una gran pérdida, pero no cambia las costumbres zulúes”, advirtió el profesor universitario e historiador sudafricano Jabulani Maphalala, quien agregó que el crimen del príncipe no debería crear ninguna crisis sucesoria porque, explicó, ese tema ya está resuelto.

“La nación zulú pagó la ‘lobola’ (dote a la familia de la novia) por la reina Mantfombi Dlamini (tercera esposa del rey), que es hija de Sobhuza II de Swazilandia y hermana del monarca de Eswatini, el rey Mswati III. Ella es la esposa que será la madre del sucesor. Se hace de esta manera para evitar confusiones. La tradición dicta que debe ser su hijo, agregó Maphalala.