Inglaterra

Cómo se llevan la reina Isabel y Camilla, antigua “villana” de la familia real

Con frecuencia la monarca británica y la duquesa de Cornualles han protagonizado rumores sobre su relación. ¿Qué opina realmente Isabel II sobre la mujer acusada de haber roto el matrimonio de Carlos y Diana?

Con frecuencia la monarca británica y la duquesa de Cornualles han protagonizado rumores sobre su relación. ¿Qué opina realmente Isabel II sobre la mujer acusada de haber roto el matrimonio de Carlos y Diana?

Camilla Parker Bowles, duquesa de Cornualles, ha tenido una larga y controvertida historia con la Familia Real: su relación íntima con el príncipe de Gales la ubicó en el centro de la escena de uno de los períodos más turbulentos y dramáticos que tuvo que atravesar la Casa de Windsor en su historia y la opinión pública tardó años en perdonarla. También surgieron rumores sobre la relación de Camilla con su suegra, la reina Isabel II, lo que provocó preguntas sobre si las dos mujeres se llevan bien.

La reina y su nuera no siempre han tenido la mejor relación. Los rumores ampliamente difundidos indican que Isabel II se negaba a aceptar a Camilla como pareja del príncipe Carlos antes de casarse en 2005, especialmente antes de que Diana y el príncipe de Gales se divorciaran.

Su relación alcanzó un punto más crítico tras la muerte de la princesa de Gales en 1997, cuando la reina habría insistido para que Camilla desapareciera de la vida de Carlos mientras era asediada públicamente por haber contribuido con la infelicidad de Diana.

Se cree que Camilla y el príncipe Carlos se conocieron por primera vez en un partido de polo en Windsor en 1970.

En su libro The Duchess: The Untold Story, la biógrafa real Penny Junor describió cómo la opinión de la monarca sobre la futura duquesa se mantuvo sin cambios después de la traumática muerte de la princesa Diana en 1997, un punto de inflexión importante en el largo reinado de Isabel.

La autora asegura que la actitud de la reina hacia Camilla no se basaba en una aversión personal: “La reina había querido que [Camilla] se fuera antes de la muerte de Diana y no cambió de opinión después de eso”.

“No era nada personal, pero era Camilla quien había sido responsable, conscientemente o no, de todos los desastres que habían sobrevenido”, dijo Junor, quien agregó que fue el príncipe Carlos quien se aseguró de que su familia aceptara a Camilla despueś de que ella se divorció de Andrew.

“El príncipe Carlos dejó perfectamente en claro a cualquiera que quisiera escuchar que Camilla era una parte no negociable de su vida. La postura de la reina era la de monarca, no de madre, y ahí estaba el problema”.

“Su hijo necesitaba urgentemente apoyo y esta mujer se lo había dado. Ella lo había rescatado de las profundidades de la depresión, le había mostrado el amor y el consuelo, la aprobación, la ternura que tan lamentablemente había estado ausente en cualquier otro lugar”.

Pese a la constante presencia de la señora Parker Bowles en la vida del príncipe Carlos, ella e Isabel II solo se conocieron en junio de 2000, durante la fiesta del cumpleaños 60 del ex rey de Grecia, Constantino II, a la que fue invitada toda la familia real.

La reina informada de que Camilla asistiría como acompañante de Carlos, y decidió llegar a la fiesta junto a los príncipes Guillermo y Harry. Un diario de la época calificó el evento como “un deshielo significativo en la actitud de la reina hacia su hijo y la relación del heredero con la mujer divorciada”.

La bisabuela de Camilla, Alice Keppel, fue la última amante y gran amor del rey Eduardo VII, bisabuelo de Isabel II.

Desde entonces, la relación de la reina con la duquesa de Cornualles ha mejorado. Isabel II les concedió el permiso para casarse en 2005, aunque no asistió a la ceremonia civil en Windsor y pidió que la boda religiosa fuera, en realidad, una ceremonia en la que los novios pidieran perdón por sus pecados. En 2012, cuando la opinión pública hacia Camilla había cambiado por su discreción y su devoción a las tareas oficiales, Isabel II le pidió que se sentara junto a ella en la procesión de carruajes del Jubileo de Diamante le concedió los honores de la Orden de la Familia Real y la Gran Cruz de la Orden Victoriana.

En lo que no se han hecho concesiones fue en el rango de Camilla, que no es princesa de Gales y se espera que no sea llamada reina, sino Princesa Consorte, cuando Carlos llegue al trono. Se asegura que la adopción de estos títulos fue decisión de la propia duquesa, pero muchos creen que fue una condición para llevar a cabo la boda. Gestos que ponen de manifiesto que, a nivel general, su infame protagonismo en la crisis familiar está lejos de ser perdonado.

CAMILLA Y ANDREW PARKER BOWLES se conocieron por primera vez a fines de la década de 1960, y después de salir de forma intermitente durante un tiempo, la pareja se casó el 4 de julio de 1973. La Reina Madre, la princesa Ana y la princesa Margarita asistieron a la gran celebración. Tuvieron dos hijos juntos, Laura y Tom, y se divorciaron en enero de 1995: “Nos hemos distanciado hasta tal punto que, con la excepción de nuestros hijos y una amistad duradera, hay poco interés común entre nosotros, por lo que hemos decidido divorciarnos”, dijeron. Andrew se casó en 1996 con Rosemary Pitman, quien murió de cáncer en 2010. Se cree que Camilla y el príncipe Carlos se conocieron en un partido de polo en Windsor en 1970, y posteriormente la pareja salió por un tiempo. Se dice que cuando conocieron a Camilla bromeó sobre su historia compartida, diciéndole a Carlos: “Mi bisabuela era la amante de tu tatarabuelo. Siento que tenemos algo en común”. Carlos fue a servir en la Marina durante varios meses, y durante este tiempo Camilla se comprometió con Andrew Parker Bowles.