El futuro rey de Bahrein se abre camino al trono al asumir el cargo de primer ministro


Los expertos regionales esperan que el nombramiento del príncipe heredero relativamente joven alivie la discordia religiosa interna de Bahrein.

El príncipe heredero de Bahrein, Salman bin Hamad Al Khalifa, asumió el cargo de primer ministro tras la muerte de su tío abuelo, quien ocupó el cargo durante medio siglo. Sin embargo, observadores internacionales afirman que existen “escasas expectativas” de cambios político en el reino autocrático con el ascenso de Salman, hijo del rey Hamad.

Definiéndolo como “un reformista dentro de la familia gobernante”, Vivian Nereim de Bloomberg News dijo que el príncipe “jugó un papel decisivo en los esfuerzos de corta duración para restaurar la vida parlamentaria en el pequeño país del Golfo Pérsico y generar confianza entre la familia real musulmana sunita y una mayoría chiíta que se había quejado durante mucho tiempo de discriminación”.

Para Ala’a Shehabi, una activista bahreiní en el extranjero que fue encarcelada brevemente, el cambio ofrece alguna esperanza de cambio político, aunque el príncipe heredero ha estado efectivamente en el poder durante años, ya que la salud de su tío abuelo decayó y mantuvo en gran medida el status quo.

“Han derrotado a la oposición en el sentido de que todos los líderes políticos están en el exilio, en la cárcel o silenciados”, recordó Shehabi. “¿Esto le dará al régimen la oportunidad de resolver las diferencias políticas o la brecha política en el país – las fracturas dentro del país – con esta oposición exiliada?”

“Quizás hace 10 años, antes del levantamiento de 2011, creo que a algunos de los opositores de Bahrein les hubiera encantado ver al príncipe heredero Sheikh Salman convertirse en primer ministro”, dijo Jane Kinninmont, analista de Oriente Medio de la European Leadership Network. Ahora, “incluso si Bahréin quisiera ir en esa dirección, sería reprimido”, y no está claro si el príncipe heredero “todavía tiene ese ímpetu que solía tener de querer algo más inclusivo”.

El príncipe Salman nació en la dinastía Al Khalifa que durante más de dos siglos ha gobernado Bahrein, una isla en el golfo Pérsico cuyo nombre en árabe significa “los dos mares”. Hijo del rey Hamad de Bahrein, quien fue entronizado como Emir en 1999 y un año más tarde ascendió al rango de Rey al convertir el país en un Reino, el príncipe aprendió a gobernar al lado de su padre y de su difunto tío abuelo pero durante años se mostró más democrático que su antecesor.