Inglaterra: hallaron el palacio perdido que “llevó a la muerte” a Enrique VIII


Se cree que es el lugar donde el monarca Tudor participó de una trágica competencia de justa que lo incapacitó de por vida y provocó su deterioro físico y mental.

Un grupo de expertos de la Universidad de Greenwich, que trabajaban junto con los Museos Reales de Greenwich, quedaron atónitos al descubrir la ubicación exacta del patio donde tuvo lugar la última justa de Enrique VIII (1509-1547) de Inglaterra, una competencia que casi condujo a la muerte al atlético monarca.

Los historiadores han argumentado durante mucho tiempo que, como resultado de una lesión que sufrió durante una justa, los movimientos de Enrique VIII se vieron gravemente afectados, lo que provocó el aumento masivo de peso del rey. Se cree que este aumento de peso conduciría finalmente a su fallecimiento.

Los investigadores se sorprendieron cuando desenterraron el patio, ya que habían creído durante mucho tiempo que la ubicación del área era completamente diferente a donde se encontró. Simon Withers, que está a cargo del equipo de investigación, dijo: “Cuando la gente me pregunta cómo pasé el confinamiento, digo ‘bueno, encontramos un palacio’.

Siempre se supo que estaba bajo los pies, pero, hasta nuestro hallazgo, se creía que las torres de la cancha de justas estaban en otro lugar”, agregó. “El radar que penetra en el suelo envía pulsos al suelo que se reflejan y dan una imagen de lo que hay debajo”.

“Las imágenes grabadas en los radares son tentadoramente ambiguas y ha llevado algún tiempo reconciliarlas con lo que durante mucho tiempo se había considerado la ubicación del patíbulo”, explicó Withers.

Los escaneos del Museo Marítimo Nacional encontraron que una de las torres octagonales del palacio estaba en realidad más al este de lo que los expertos habían pensado originalmente. Para determinar su ubicación, los investigadores pudieron utilizar un radar de penetración terrestre de alta resolución, lo que les permitió inspeccionar alrededor de dos metros por debajo de la superficie del suelo.

La universidad dijo que fue el sitio donde Enrique VIII fue arrojado de su caballo en 1536, 11 años antes de su muerte. Después de su accidente de equitación, Enrique VIII, conocido por ser atlético en su juventud, vio crecer su cintura y, a pesar de no hacer más ejercicio, seguía consumiendo alrededor de 5.000 calorías diarias, principalmente carne y vino.

La cintura de Enrique VIII medía alrededor de 137 cm, y los historiadores dicen que su cuerpo se cubrió de “forúnculos dolorosos llenos de pus” y era probable que sufriera de gota. En su juventud, Enrique VIII había sufrido una lesión en la pierna, que sería reabierta como consecuencia de su última justa en Greenwich.

Según los informes, la justa también provocó los cambios de humor de Enrique VIII, que se convirtieron en una marca registrada de su reinado. Tenía fama de ser de mal genio y se estimó que cuando murió ordenó la ejecución de más de 70.000 personas.

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