Republicanos holandeses buscan recortar las prerrogativas del rey: “Tiene demasiado poder”


La Sociedad Republicana pretende una reforma integral del Estado para que el monarca deje de formar parte de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

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La organización holandesa de la Sociedad Republicana (Republikeins Genootschap) lanzó una campaña online para recaudar fondos para una demanda que limite el papel del rey Guillermo Alejandro y sus sucesores. “La monarquía en el sistema legal holandés está en desacuerdo con el principio de separación de poderes. Si es necesario, el juez debe obligar al estado a excluir al rey de la legislación y de los nombramientos de miembros del gobierno y jueces”, explicó la organización.

“No hay jurisdicción libre. Los abogados de ambas partes son nombrados por el rey. El juez jura lealtad al rey y las leyes en las que se basa están escritas por el gobierno del que el rey es jefe”, explicó. “No es un juicio contra el rey, sino una demanda contra el Estado por el poder del rey. Creemos que tiene demasiado poder, porque está involucrado en el poder legislativo y consultivo y tiene un papel extraordinario en el proceso judicial. Cada juicio incluso se lleva a cabo bajo un retrato del rey”, agregó.

La sociedad está dispuesta a llegar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, advirtió Floris Müller, presidente de la Sociedad. “Las cosas van tormentosas”, dijo Müller, que explicó que Sociedad Republicana, que asegura tener más de cuatro mil afiliados, cree que necesitará 20.000 euros para todo el proceso judicial, por lo que ha puesto en marcha una campaña de crowdfunding. Hasta el momento han recaudado 11.000 euros, informó el diario Reformatorisch Dagblad.

“Si el estado no cumple con nuestras demandas, y por supuesto es más probable que lo haga, queremos ir a la corte civil”, aseguró Müller. El abogado de la organización, Ewout Jansen, por su parte, reconoce que la separación de poderes no está regulada por la ley holandesa, pero el Convenio Europeo de Derechos Humanos exige que los jueces sean independientes e imparciales. “Esta independencia está en juego en los casos en los que la Familia Real actúa, por ejemplo, contra periodistas, porque el rey nombra jueces”, argumenta Jansen.