Secretos Cortesanos

Qué sucederá en Dinamarca cuando muera la reina Margarita II


La monarca tiene un sitio reservado en la catedral de Roskilde del siglo XII, el lugar de enterramiento de los reyes daneses durante los últimos 600 años.

Crespones negros cubrieron mástiles, balcones, puertas, tiendas y barcos de Copenhague en los días posteriores a la muerte de Federico IX, el último rey de Dinamarca muerto en ejercicio, hace casi 49 años. Desde entonces es la mayor de sus hijas, la popular reina Margarita II, quien dirige los destinos de la que se considera la monarquía reinante más antigua de Europa: pasaron tantos años desde la muerte de aquel rey que muy pocos recuerdan cómo es el protocolo que se lleva a cabo después de que el monarca muere.

¿Son coronados los reyes de Dinamarca?

La tradición indica que es el primer ministro danés el encargado de anunciar al pueblo la muerte de su monarca, aunque, esto se llevaba a cabo cuando no existían las redes sociales y los medios de comunicación como la radio y la TV estaban muy poco difundidos. Esto hace pensar que, llegado el momento de la partida de la reina Margarita, la casa real podía emitir el comunicado a través de su sitio web y las redes sociales antes de que el gobierno realice el anuncio.

El rey Federico IX estuvo muy enfermo durante varios días, por lo que la población danesa comenzó a prepararse para recibir la noticia mientras la casa real ultimaba los preparativos para su entierro. El 15 de enero de 1972 por la mañana, horas después de que Federico IX hubiera muerto en un hospital, el primer ministro y los miembros del gobierno fueron recibidos en el palacio de Federico VIII, en el complejo real de Amalienborg, por la princesa Margarita. Allí, la sucesora debió anunciar el nombre con el cual sería conocida como monarca y el lema de su reinado, además de confirmar en sus puestos a todos los ministros del Estado.

En Dinamarca, aunque la sucesión al trono es automática, no existen las coronaciones y solo es necesaria una proclamación. A las 3 de la tarde del 15 de enero, una multitud contempló el balcón principal del Palacio de Christiansborg, desde donde el primer ministro Jens Otto Krag, acompañado de la nueva reina, anunció la muerte del rey y alentó a la población a entonar vivas a la reina. Fue la primera vez en la historia de Dinamarca que un jefe de Gobierno socialdemóicrata proclamó a un monarca, ya que que en 1906 (Federico VIII), en 1912 (Cristian X) y en 1947 (Federico IX) fueron proclamados por primeros ministros del Partido Conservador, llamado “Venstre”.

Proclamación de Margarita II (15 de enero de 1972) en Christiansborg
Proclamación de Margarita II (15 de enero de 1972)

Horas después, el Parlamento (Folketing) celebró una reunión extraordinaria en la que el primer ministro leyó la declaración oficial de la muerte del rey y los parlamentarios manifestaron su adhesión a la nueva monarca. Debido a que no hubo anuncios de cambios en estas tradiciones, se espera que ocurra todo de esta forma cuando sea proclamado rey el actual príncipe heredero, Federico.

Las obras teatrales y cinematográficas del país fueron suspendidas, al igual que las transmisiones radiales, que comenzaron a pasar ininterrumpidamente música clásica, amada por el rey fallecido. En toda la ciudad se izaron a media asta las banderas de todos los edificios públicos y privados del país y sonaron las 81 descargas de pésame y luto de las baterías artilleras “Sixtus”, en secuencias de 27 descargas y un ligero intervalo entre las mismas. A la misma hora, y siguiendo la tradición de cuando el monarca se encuentra Copenhague, se celebró la colorida ceremonia del cambio de la guardia en el palacio real pero sin marchas militares.

Funeral de Christian X en 1947.
Las tumbas de Federico VIII y Luisa en Rosklde.

Dónde son enterrados los reyes de Dinamarca

Los reyes y reinas de Dinamarca son enterrados en la Catedral de Roskilde, a unos 35 kilómetros del centro de Copenhague. Pero antes de esto, siguiendo una tradición que data del año 1746, los ataúdes de los monarcas son expuestos al público en la Iglesia del Castillo de Christiansborg, en una ceremonia denominada “Castrum Doloris”. Esta es la iglesia de la casa real por excelencia y una de las obras maestras del neoclasicismo en Dinamarca. La iglesia pertenece a las partes del castillo de Christiansborg que están disponibles para la casa real.

Ubicada en el Slotsholmen de Copenhague, se ha utilizado durante años para ceremonias de la iglesia para miembros de la familia real, bodas, confirmaciones y bautismos, como el del príncipe Christian en 2006. Varios reyes daneses yacieron en castrum doloris en la iglesia rodeados de banderas, escudos de armas y estandartes, siendo las últimas veces en 2000, cuando el pueblo danés se despidió de la reina madre Ingrid, y en 2018, cuando murió el príncipe consorte Enrique, esposo de Margarita II.

Castrum doloris del rey Federico IX (1972)
Profesión fúnebre del rey Federico IX en 1972.

La iglesia original fue construida entre los años 1738 y 1742 durante la construcción del primer Castillo de Christiansborg. Tras el incendio del palacio, en 1794, la actual iglesia fue construida entre 1813 y 1826 en estilo clásico por el arquitecto C.F. Hansen. La iglesia volvió a incendiarse en 1992 tras ser alcanzada por un cohete de emergencia durante el carnaval. El fuego se desprendió del techo y la cúpula, y el templo se salvó por poco de no destruirse por completo. Después de la reconstrucción y restauración, la iglesia se inauguró en 1997 en relación con el 25 aniversario del reinado de Margarita II.

Los restos reales son llevados en procesión a Roskilde

Los entierros de los reyes, en cambio, se realizan desde el siglo XV en la Catedral de Roskilde, donde actualmente hay un espacio designado para servir de tumba de Margarita II. Desde el funeral de Margarita I en 1413, esta iglesia ha sido lugar de sepultura real con algunas excepciones, pero todos los reyes posteriores a Christian III, que murió en 1559, están enterrados allí. Se afirma además que tanto Harald Blåtand (Diente Azul) como su hijo, Svend Tveskæg, están enterrados en Roskilde. Sin embargo, se basa en fuentes inciertas, por lo que no se puede decir con certeza.

Catedral de Roskilde
Mausoleo de los reyes Federico IX e Ingrid en Roskilde.

Fue Harald Blåtand quien designó a Roskilde como capital de Dinamarca en 960 y ordenó construir una pequeña iglesia de madera dedicada a la Santísima Trinidad en la ubicación de la catedral actual. La primera catedral de piedra, de estilo románico, se completó en 1080 y poco después se completó un monasterio. En 1200, se inició una ampliación de la catedral. La nueva catedral era de estilo gótico y tenía el doble de altura que la antigua. La renovación del interior de la catedral comenzó en 1439, pero un incendio en 1443 quemó la catedral y tuvo que ser reconstruida. Durante la Reforma, en 1538, la catedral dejó de ser un lugar de culto católico y se convirtió en un lugar de culto protestante. Allí actualmente hay decenas de tumbas de los reyes de las dinastías de Schleswig-Holstein, que reinó hasta 1863, y de su sucesora, la Casa de Glucksborg.

La reina Luisa, consorte de Christian IX, murió en septiembre de 1898 en el Palacio Bernstorff y fue sepultada en la Capilla Glücksborger de Roskilde. Ocho años más tarde, su viudo fue sepultado allí. Las puertas del mausoleo volvieron a abrirse en 1912, después de la rocambolesca muerte del rey Federico VIII en Hamburgo. Su esposa, la princesa Luisa de Suecia, murió en Amalienborg y fue sepultada también en Roskilde.

Castrum doloris del príncipe Enrique (2018)
Sarcófago que adornará la tumba de Margarita II.

El rey Christian X, abuelo de Margarita II y quien se hizo célebre como símbolo de la resistencia a los nazis, murió en Amalienborg en 1947 y su cuerpo fue enterrado en Roskilde. Allí mismo sería sepultada cinco años más tarde la reina viuda, Alejandrina de Mecklemburg-Schwering, fallecidaa a los 73 años. El último entierro de un monarca fue en 1972, cuando murió Federico IX, padre de Margarita. Sin embargo, su tumba no se encuentra en el interior de la catedral, sino en un mausoleo apartado en las afueras del templo, con vistas al mar que amaba el llamado “rey marinero”. Hasta que se terminó de construir esta capilla el féretro del rey reposó en la capilla de la parte noroeste de la catedral, donde descansan los restos de sus ancestros más cercanos.

Se sabe que la reina Margarita II será sepultada en Roskilde en una tumba sobre la que reposará un formidable catafalco diseñado especialmente para ella. Con un costo de 3 millones de euros, la construcción del “sarkofag” se inició en 2003: tiene más de tres metros de largo y pesa siete toneladas. El catafalco sobre el que se apoya está elaborado con arenisca de Francia, país natal del príncipe Enrique y los tres pilares que lo sostienen, de granito danés, basalto feroés y mármol groenlandés: uno por cada uno de los tres países que reúne el Reino de Dinamarca. Las cabezas de elefante que adornan los tres pilares, moldeadas en plata, representan la insignia de la Orden del Elefante.