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¿Incidente diplomático en puerta? El palacio se desliga del príncipe Enrique mientras cosecha críticas


“El duque de Sussex no es un miembro activo de la familia real y cualquier comentario que haga se hace a título personal”, dijo la casa real.

La Casa Real británica se distanció del duque de Sussex después de que el nieto de la reina se arriesgó a desatar una disputa diplomática al unirse a una campaña anti-Trump para las elecciones presidenciales de Estados Unidos. El príncipe Harry instó a los estadounidenses a “rechazar el discurso de odio” ante las próximas elecciones presidenciales, en una intervención descrita como “imprudente” que causó una profunda preocupación tanto por la reputación de la Familia Real como por la “relación especial” diplomática entre el Reino Unido y Estados Unidos.

En un mensaje de video, el duque y su esposa Meghan Markle instaron a los ciudadanos estadounidenses a votar y rechazar “el discurso de odio, la desinformación y la negatividad en Intenret” en el período previo a las elecciones de noviembre. “Cada cuatro años, nos dicen: ‘Ésta es la elección más importante de nuestra vida’. Pero este sí lo es”, reflexionó la duquesa. El príncipe agregó: “En esta elección, no voy a poder votar aquí en Estados Unidos. Pero es posible que muchos de ustedes no sepan que no he podido votar en el Reino Unido en toda mi vida. A medida que nos acercamos a noviembre, es vital que rechacemos el discurso de odio, la desinformación y la negatividad en Internet”.

Un portavoz del Palacio de Buckingham dijo que no comentarían las palabras del duque, pero marcó distancia con el hijo menor del príncipe de Gales: “El duque no es un miembro activo de la familia real y cualquier comentario que haga se hace a título personal”. Se trata de la primera vez que el palacio se ve obligado a realizar una intervención pública significativa en relación con las decisiones del duque desde que se mudó a Los Ángeles porque, esta vez, sus declaraciones fueron descrita como un “incidente diplomático” y “un problema” para la reconocida imparcialidad de la reina Isabel II.

“Una invasión imprudente”

Una fuente cercana al Duque dijo que sus palabras no eran de partido político ni estaban dirigidas a ninguna persona, incluido el presidente Trump, sino que se referían únicamente al nivel de debate en Internet y redes sociales que rodea las elecciones. “El duque hablaba sobre el tono del debate en el período previo a una elección que ya es bastante febril”, dijo la fuente citada por The Telegraph. “Se está basando en muchas cosas que ha dicho antes sobre las comunidades en línea, cómo nos relacionamos entre nosotros en línea, en lugar de hacer comentarios políticos específicos”.

La intervención de la pareja no pasó desapercibida en Estados Unidos. Corey Lewandowski, ex director de campaña del presidente Trump, dijo: “Hicieron grande a Gran Bretaña nuevamente al irse, espero que hagan lo mismo por nosotros”. Tobias Ellwood, ex ministro de Relaciones Exteriores, dijo por su parte a la prensa: “Harry es imprudente al aventurarse por ese camino. Cualquiera que sea la relación técnica con el palacio, la pareja todavía es vista como parte de la fraternidad real. Esta es una invasión imprudente de la política”.

“La influencia de sus seguidores es enorme y hay muchas áreas menos controvertidas en las que podrían enfocarse con efecto. No es una victoria para Harry entrar en este debate, necesita mantenerse por encima de la política”, sentenció Ellwood. Tom Tugendhat, presidente del Comité Selecto de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes, recordó por su lado: “Desde 1812, el gobierno de Su Majestad se ha mantenido alejado de los procesos democráticos en los Estados Unidos. Su Majestad ha mantenido esa posición al mantenerse alejada de la política en todo el mundo”.

Joe Little, editor en jefe de la revista Majesty, dijo: “Creo que es comprensible que Meghan, como ciudadana estadounidense, esté haciendo lo que está haciendo para alentar a la gente a votar en las próximas elecciones, pero cuestiono la sabiduría de su esposo igualmente. Harry ya no es un miembro activo de la familia real, pero sigue siendo un miembro de alto rango de la familia real y eso conlleva responsabilidades. Parece poco probable que hiciera los comentarios que ha estado haciendo si todavía estuviera en el Reino Unido”.

Vernon Bogdanor, profesor de gobierno en el King’s College de Londres, por su parte no cree que los comentarios del duque planteasen ningún problema constitucional. “Los miembros de la familia real que no sean la reina no están sujetos a los consejos de los ministros”, dijo. “Ellos pueden actuar y hablar como quieran siempre que al hacerlo no avergüencen a la reina. Claramente, esto significa que deben abstenerse de cualquier comentario partidista. Pero el consejo para que los estadounidenses voten no es partidista de ninguna manera”.