Los duques de Sussex en EEUU, epicentro del coronavirus: Trump advierte que no pagará por su seguridad


Harry y Meghan viajaron en avión privado desde Canadá, donde inicialmente se quedarían permanentemente, a Los Ángeles.

El príncipe Harry de Gran Bretaña y su esposa Meghan Markle, que este 31 de marzo abandonarán formalmente sus cargos como miembros de la realeza, abandonaron Canadá este fin de semana, donde inicialmente se quedarían permanentemente después del llamado ‘Megxit’, con rumbo a Los Angeles, mientras Estados Unidos se preparaba para introducir un estricto bloqueo debido a la furiosa pandemia de Covid-19. Como respuesta, el presidente estadounidense advirtió que los EEUU no estarán dispuestos a ofrecer seguridad oficial al nieto de la reina Isabel II y la duquesa de Sussex: “Soy un gran amigo y admirador de la reina y el Reino Unido”, tuiteó Trump. “Se informó que Harry y Meghan, que abandonaron el Reino, residirían de forma permanente en Canadá. Ahora se han ido de Canadá a Estados Unidos, pero Estados Unidos no pagará por su seguridad. ¡Ellos deben pagar!”, escribió el mandatario.

Los duques emitieron este lunes una respuesta reservada y directa al reciente estallido de Trump sobre quién pagará sus facturas de seguridad mientras la pareja esté en Estados Unidos. Una portavoz oficial de los Sussex dijo al The Washington Post que “no tenía planes” de pedirle recursos al gobierno de los Estados Unidos, luego de meses de especulaciones sobre quién pagaría por su seguridad después de que la pareja anunciara que renunciaría por el bien de la independencia individual y financiera. movimiento conocido como Megxit.

“El duque y la duquesa de Sussex no tienen planes de pedir recursos de seguridad al gobierno de Estados Unidos”, respondió la portavoz al tuit de Trump después de que la pareja y su hijo Archie se mudaron a una residencia cerca de Hollywood desde su casa alquilada en Vancouver, como se informó por People Magazine, antes del cierre de la frontera entre los países debido al coronavirus. “Se hicieron arreglos de seguridad con fondos privados”, especificó la portavoz.

La Real Policía Montada de Canadá confirmó previamente que dejarían de brindar protección a los duques de Sussex una vez que dejen de ser miembros de la realeza, a partir de este martes 31 de marzo. Ni el Palacio de Buckingham ni el Ministerio del Interior confirmaron detalles de los arreglos de seguridad, si los hubiera, pero se estima que la factura asciende a £ 20 millones al año.

La pandemia de coronavirus, mientras tanto, se extendió por todo el mundo durante los últimos meses, habiéndose registrado por primera vez en masa en la provincia china de Wuhan. Los gobiernos han bloqueado ciudades enteras, y millones se autoaislaron para evitar la propagación de la enfermedad contagiosa. Según nuevas estimaciones publicadas por worldometers.info, hasta 723.077 contrajeron el nuevo virus, incluidas 33.983 muertes, la mayor parte en Italia y España. Estados Unidos ocupa el primer lugar en el número de casos confirmados: casi 143.000 en todo el país, con un recuento de muertes que llega a los 2.500 hasta la fecha.

Los duques de Sussex sacudieron a la monarquía británica en enero cuando anunciaron repentinamente que querían abandonar las obligaciones que implica ser miembro de la realeza. Ambos habían manifestado su dificultad para soportar la enorme presión a la que la prensa popular británica somete a la familia real. El problema venía desde muchos años atrás en el caso de Enrique, todavía herido por la muerte de su madre, la princesa Diana, en un accidente de tráfico en París en 1997 cuando era perseguida por los paparazzi. El hijo del príncipe de Gales acusó a los medios sensacionalistas de acosar a Meghan y denunció comentarios racistas hacia la exactriz, que es mestiza.

Enrique, de 35 años, hijo menor del príncipe Carlos y de la fallecida Diana, princesa de Gales, conservará sin embargo su rango militar, al que tiene mucho apego, y su título de príncipe del Reino Unido, que le corresponde por nacimiento, pero no utilizará. Conservará además el tratamiento de Alteza Real y el título de Duque de Sussex a condición de que no los aproveche laboralmente. Cuando anunciaron su decisión, que tomó por sorpresa a la reina, rápidamente quedó decidido en el seno de la familia monárquica que deberían renunciar al cargo de Alteza Real. En un primer momento, su decisión, rápidamente bautizada como Megxit, haciendo un paralelismo con el Brexit, provocó indignación y consternación entre los partidarios de la realeza británica.

El príncipe, que sirvió dos veces como soldado en Afganistán, también tuvo que renunciar de mala gana a sus deberes oficiales en el ejército y no recibirá dinero público. “Poder servir a la reina y a mi país es algo de lo que estamos realmente orgullosos y que nunca cesará”, afirmó. Sin embargo, la pareja conservará sus patrocinios privados. El nuevo acuerdo de la pareja con la familia real británica se revisará dentro de un año para dar a los duques de Sussex la oportunidad de volver al redil real. Según el diario The Sun, la reina Isabel II le dijo a su nieto que siempre serán bienvenidos.

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