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El emperador Naruhito desea para los japoneses un 2020 sin desastres naturales


En su primer mensaje de Año Nuevo como soberano, Naruhito dijo que el año que termina “fue muy conmovedor”.

Por S.C.

El emperador Naruhito de Japón dijo espera que 2020 sea un año feliz y sin desastres naturales que azoten su país mientras da sus primeros pasos como el “símbolo del Estado”, según expresó en su discurso de Año Nuevo publicado el miércoles 1 de enero en Japón. El monarca de 59 años expresó su felicidad y alivio por completar sin contratiempos la serie de ceremonias de su entronización, desde el 1 de mayo, después de que su padre abdicara al Trono del Crisantemo.

“Reuniéndome con muchas personas del país y del extranjero y recibiendo muchas bendiciones en muchas ocasiones, el año pasado fue muy conmovedor tanto para la emperatriz (Masako) como para mí”, dijo en un comunicado publicado por la agencia Kyodo News. También se refirió a poderosos tifones y lluvias torrenciales de 2019 y dijo que “le duele el corazón porque se perdieron muchas vidas preciosas”. “Rezo para que no haya desastres este año”, agregó.

El mensaje de Año Nuevo del emperador es el primero desde que la práctica se detuvo bajo el reinado de su padre en 2017 en un esfuerzo por reducir la carga de trabajo del emperador Akihito, por entonces de 86 años. Esta vez, los nuevos emperadores no publicaron ningún poema en el Año Nuevo, como era costumbre en reinados anteriores, ya que no pudieron prepararlos a tiempo en un año repleto de eventos relacionados con la entronización.

De cara al año nuevo

Naruhito y Masako, que llevan 26 años de matrimonio, cumplieron con todas las ceremonias de entronización en diciembre. Entre las ceremonias clave en las que participaron estuvieron el Daijosai de noviembre, el ritual de acción de gracias al estilo sintoísta y la ceremonia Sokuirei Seiden no gi para proclamar la entronización ante invitados internacionales en octubre. Además, participaron del Desfile Imperial por las principales avenidas de Tokio, recibiendo el saludo de miles de japoneses.

Su entronización marcó el comienzo de una nueva era imperial llamada Reiwa, que significa una hermosa armonía, y el final de Heisei, que significa lograr la paz, bajo el reinado de su padre que abarca 30 años. En el Japón moderno, tales nombres de la era imperial, o “gengo”, se usan ampliamente en calendarios japoneses, en monedas y en documentos oficiales.

Este 2020, el emperador se reunirá con el presidente chino Xi Jinping cuando visite Japón como invitado oficial y anuncie la apertura de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio en verano. También se espera que los emperadores hagan el primer viaje al extranjero, mientras que ya están programadas visitas a la prefectura de Shimane en mayo, a la prefectura de Miyagi en septiembre y a las prefecturas de Kagoshima y Miyazaki en octubre para asistir a eventos domésticos.

La emperatriz Masako, de 56 años, que ha estado luchando con el trastorno de adaptación desde 2003, mostró signos de mejora y participó en todas las ceremonias de entronización que requerían su presencia. La hija de 18 años de la pareja, la princesa Aiko, que se graduará de la escuela secundaria en la primavera de 2020. Pero ella no es la heredera al trono, ya que la Ley de la Casa Imperial de 1947 limita a los herederos a los hombres en la línea paterna.

Después de la entronización de Naruhito, la familia imperial japonesa ahora solo queda con tres herederos varones: el príncipe heredero Fumihito, de 54 años (hermano del emperador), su hijo el príncipe Hisahito, de 13 años, y el anciano príncipe Hitachi, de 84 años, el tío del emperador, quien asistió a la principal ceremonia de entronización en silla de ruedas. Para abordar la reducción de la familia imperial, el gobierno está programado para 2020 comenzar debates sobre cómo lograr una sucesión imperial estable después de que el príncipe heredero asuma formalmente su cargo en abril.